EL LADRILLO POLIVALIENTE #UnaHistoriaComún

Érase una vez un ladrillo, si, un ladrillo de esos rojizos, rallado y con huecos, de los que todos hemos visto alguna vez.

Este ladrillo que a partir de ahora llamaremos “Ladri” vive en comunidad, junto a más piezas cerámicas y hace tiempo que Ladri salió de la fábrica. Llevaba encadenados varios periodos realizando diferentes funciones y se sentía un poco triste. Las creencias comunitarias le habían llevado a pensar que necesitaba encontrar un hueco en un muro para ejercer su función de forma permanente, él mismo se presionaba para encontrar ese hueco. Ese dichoso agujero con el que no lograba acertar le estaba fastidiando y bastante. Ladri sentía que tenía que dejarse la sílice para no estar fastidiado así que cada vez se esforzaba más y más en encontrar su hueco, estaba enfocado en descubrir su sitio en un muro. Pero ese hueco no se dejaba ver.

hueco en muro

Ladri a pesar de sus penas es una pieza cerámica con vida social rica tanto real como virtual, un día echando un vistazo a su brickbook encontró un anuncio de esos que nos molestan a todos cuando estamos viendo lo bien que se lo han pasado nuestros amigos la noche anterior. Pero esta vez algo fue diferente, el anuncio captó su atención, son esas causalidades de la vida que dan sentido a las situaciones más absurdas. En el anuncio rezaba con letras en un tamaño intermedio, ni muy discretas ni muy exageradas, “Cambia tu vida”. Sin apenas pensarlo hizo clic sobre el anuncio, se abrió un enlace que llevaba de forma directa a una página web en la que te daban la enhorabuena por haberte decidido a cambiar tu vida y te invitaban a una charla sobre empoderamiento cerámico.

La charla fue durante unos días el secreto mejor guardado del mundo. No era necesario decirle a nadie que tenía esos calentamientos de arcilla y mejor no malgastar explicaciones que los demás no están dispuestos a entender.

Ladri acudió a la charla inusualmente tranquilo teniendo en cuenta que iba a ese encuentro para que le cambiaran la vida. La jornada se desarrolló sin acontecimientos destacables, un azulejo impoluto, de esos que no pasan de moda fue el encargado de dar el discurso de empoderamiento. Sorpréndete que un simple azulejo por mucho estilo que tenga aspire a cambiar la vida de otras piezas cerámicas, si hubiese sido un Dekton el encargado de la charla nadie se sorprendería. Ejemplos, risas, y vídeos se fueron sucediendo hasta que llegó el momento de hacer un ejercicio al que casualmente llamaban “el hueco en el muro”. Era bastante sencillo en apariencia, te sientas ante un muro con un hueco y le cuentas todo lo que te pase por la mente, lo que creas que te está lastrando para ser feliz, pero atención, hay que hacerlo bien, ser sincero y abrirse. La segunda parte del ejercicio consiste en cambiar de sitio, ahora te debes poner en el hueco y mirar a la silla desde la que antes hablaste, y a ese vacío le debes dar respuesta, ya has escuchado sus problemas ahora debes ayudarle a encontrar soluciones.

Ladri, ya situado en la silla y mirando ese anhelado hueco en el muro empieza a contar sus frustraciones. Al principio resultó difícil, mirar un hueco en un muro y soltarle que llevas desde que saliste de la fábrica buscando un agujero en una pared para cumplir tu función no es tan sencillo como parece. Empezó a contar su historia por donde se deben empezar las historias, por el principio. Desde que era simple material había seguido todos los pasos que se esperaban de él, de hecho algunos los superó de forma sobresaliente. Echando la vista atrás su mejor momento y en el que más interés había puesto era en la etapa de secado, pero ahora todo era un poco diferente. Si tan solo hubiese prestado más atención a los momentos de humidificación como hizo su amigo HT ahora podría estar con él en su muro, ¡Ay, qué bien le había ido a HT! Es más Ladri se había llegado a plantear que si en lugar de su escuela de elaboración hubiese escogido otra rama, no tendría estos calentamientos de cabeza.

Ladri continuó divagando o mejor dicho, disparantando, hizo un resumen de los últimos periodos, un resumen un tanto atropellado ya que habían sido tantos los aparejos en los que había trabajado que le resultaba complicado hacerlo con cierto orden. Durante un tiempo estuvo enseñando a pequeña arcillas a explotar sus posibilidades, más tarde ayudó a otras piezas cerámicas a comprender mejor el proceso de elaboración. En la búsqueda de un periodo más estable decidió lanzarse como aparejo libre e independiente que a la postre resultó ser el menos libre e independiente de los aparejos. Ahora estaba obligado a estudiar de forma constante temas nuevos, esta idea puede parecer apasionante, pero Ladri lo contaba apesadumbrado ya que estaba convencido de que esta situación le podría tensar tanto que le acabarían apareciendo fisuras con lo cual será inservible para formar parte de cualquier muro. Tenía que especializarse además en “linkedbrick” y cualquier otra herramienta similar que fuese apareciendo. Este aparejo que se prometía la panacea le obligaba a mantener una red de contactos cerámicos para estar al día, la situación puede parecer envidiable, pero Ladri se sentía abrumado, perdido, el mundo cada vez se le hacía más grande. ¡Si él se conformaba con tener su hueco y tener tiempo para bailar swing!

En algunos viajes, porque Ladri es una cerámico inquieto, ha conocido a otras piezas arcillosas que parecían felices, cada una en su sitio y desarrollando su función. Por supuesto cuando estuvo viendo a HT tuvo la misma sensación. Ladri contó esto dejando entrever cierta envidia, lo estaba contando tal cual lo había sentido en las diferentes visitas y viajes.

Llegó el momento de levantarse de la silla, ocupar el hueco en el muro y ayudar al prisma que había descargado sus pensamientos y que ya estaba ausente de la silla. Desde este nuevo punto de vista todo era diferente, en un vistazo general y de repente, empezó a reconocer en el muro a piezas cerámicas similares a las que había encontrado en sus viajes, incluso muy similares a HT. Todos ellos también querían cambiar su vida, pero ¿Por qué? Si es aparentemente perfecta. Por supuesto la inspiración no fue tan fulminante como para solucionar los problemas de Ladri de un plumazo, era de esperar. Está claro que había que dejar macerar todo lo vivido en la jornada.

De esto hace ya algún tiempo, ahora Ladri está aprendiendo a hacerse preguntas y sigue buscando respuestas a su situación pero ahora no está tan focalizado, prefiere tener una mirada más amplia. Se está planteando si lo que realmente busca es un hueco en un muro, un muro con un hueco o un palé. Incluso está valorando la posibilidad de descomponerse, la sílice, el magnesio y el agua son elementos con mucho potencial. Lo “único” que ha sacado en claro de la charla hasta ahora es que debe dejar de mirarse el hueco y que debe dejar de esperar que la comunidad le facilite un hueco que ya ni tan siquiera sabe si quiere. Lo “único” que ha conseguido descifrar es que quiere disfrutar de esa búsqueda y tener algo de tiempo para bailar swing.

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3 comentarios en “EL LADRILLO POLIVALIENTE #UnaHistoriaComún

  1. Me parece muy interesante el desarrollo de la idea de función, cómo pasamos de una cosa única a una combinación por definir de múltiples capacidades y cualidades. Así es como se acaba innovando. Gracias Antonio!

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